Alejandro
Fonseca Cruz Universidad del
Rosario Escritura de Ensayos de
Opinión Escrito #2
Vendemos
lo que somos y somos lo que vendemos.
‘Es la
naturaleza la que da la nobleza en la conducta; pero la educación, con todo,
enseña las reglas.’
Anton Chejov
La
etiqueta es la manera en como nos mostramos y nos presentamos a las demás
personas, si no tenemos esa identidad clara las probabilidades de crecer como
persona será casi imposible, pues no tendremos claro qué queremos, de dónde
partiremos y cómo llegaremos a nuestras metas. Colombia es uno de esos países sin una identidad clara, pues no hay unidad en esa identidad y esto que otras personas nos pongan etiquetas, la cuales no somos capaces ni
conscientes de cómo quitar, ya que no nos conocemos a nosotros mismos. Esa
falta de identidad nos lleva a un viaje sin rumbo, sin verdaderas inspiraciones
dejando las decisiones importantes de un lado o en las manos de alguien que nos
puede perjudicar. Esto lleva a
preguntar:
¿Hasta qué punto los colombianos podremos ser una misma nación con una
sola identidad?
El aprendizaje continuo y la
recordación de dicho aprendizaje crea el entendimiento del alma y la identidad de una persona, pues conocer su contexto y su pasado logra generar una persona
cada vez más integral. En el caso de Colombia, este ya había perdido su
identidad desde antes de su independencia, puesto que el problema estructural y
de identidad colombiano parte de una cultura española arraigada por el pueblo a
través de los años. Esto generó una gran división social generando una cultura
de rivalidad en la misma, pensando solamente en la adquisición de poder y no en
una manera de evolución para el país (Mejía y LaRosa, 2014, págs 107-108). El
mayor problema de los colombianos es el constante olvido de su historia, no existe una
cultura del registro que nos podría hacer conscientes de los cambios y del
aprendizaje que nos deja nuestro pasado, haciéndonos perder cada día más
nuestra esencia y apego a nuestro país.
Existen
ejemplos claros de cómo perdemos nuestra identidad y dejamos que otros la creen
sin conocernos. Uno de estos eventos perdidos de nuestra historia, es la
llegada de Rafael Núñez al poder, representante del partido conservador y
seguidor de la iglesia católica, que realizó la Constitución de 1886, en donde
centralizo y catolizó el país dándole el poder a su partido político y a la
iglesia excluyendo a otras comunidades de la sociedad; así, se creó un plan de
gobierno cuyo objetivo era mantener la gobernanza por encima de todo,
repercutiendo en problemas de mercado internacional y de inclusión social
(Mejía y LaRosa, 2014, págs 107-108). Este pensamiento egoísta en el manejo del
poder crea problemas estructurales en la parte política, social y de relaciones
internacionales, en la medida de que no se está viendo el país como un conjunto
sino como un negocio para unos pocos.
Esta
falta de determinismo por parte del pueblo y la falta de identidad en el mismo
dejó que la estructura católica de los españoles se arraigará y generará una
sensación de injusticia por parte del pueblo, el cual, por un mal manejo de las
instituciones políticas por parte de los dirigentes, provocó la actuación de ciertos segmentos bajo el sistema desorganizado buscando poder e identidad en la sociedad,
descentralizando el poder del estado y, por lo tanto, afectando más la
estructura e identidad del país. El sentimiento de injusticia, generadó por los
ideales católicos, por parte de ciertos segmentos de la población, que no
estaban convencidos del poder del estado, generó eventos como la Guerra de los
Supremos, la Guerra de los mil días, el Bogotazo, el surgimiento de las
guerrillas, el narcotráfico, la etiqueta
de Colombia en los 90’ y continua actualmente, y así sucesivamente (Mejía y
LaRosa, 2014, págs 105-120), muchos eventos olvidados por los colombianos.
Estos conflictos que llevaron a más desestabilidad estatal surgen por ese
pensamiento de exclusión de la iglesia católica, influyendo de muchas maneras
negativas, como se desenvuelve el estado con su pueblo y el pueblo con el
estado, perdiendo cada vez más esa identidad.
Entonces,
qué se espera de una nación que no tiene sentido de pertenencia, identidad y
metas claras para el futuro. La falta de conocimiento de la historia colombiana provocado la baja importancia de plantearse de hacia donde y cómo se llevará al país,
pero este no es el único problema que tiene el país, la carencia de integración
social y económica del país, parte del poco interés de los
dirigentes para llevarlo a ser prospero, pues crean políticas incorrectas y
estrategias ineficientes perjudicando cada vez más el bienestar país; esto genera un empobrecimiento mayor en el pueblo y un enriquecimiento en la élite (Acemoglu, 2012). Esto conlleva a que no sólo la riqueza este acumulada en unas
pocas manos, pues si pudiéramos distribuir esta cada colombiano
tendría 129.289 dólares (367,6 millones de pesos) (PORTAFOLIO,
2018) ,
sino a que el pueblo no tenga poder político y provoca la perdida de oportunidades de los colombianos para ser alguien conocido, el cual pueda
hacer cambios y poder generar una etiqueta positiva para el país y el mundo; ya
que la etiqueta de los colombianos por parte del mundo, es el de no poder lograr generar ideas y conocimientos relevantes para la
humanidad.
De
este modo, los colombianos necesitan las agallas de derrocar la élite del país,
para así poder llevar a la creación de una nueva sociedad, donde se garantice
la seguridad, los derechos y las oportunidades de crecimiento. Así pues, los colombianos
lograrán tener una etiqueta respetable y admirada internacionalmente, ser un
ejemplo a seguir por nuestros valores, persistencia y cambio; pues no es solo
lo que tenemos en la cabeza sino como lo hacemos para que sea realidad, si
entendemos nuestra historia y reflexionamos sobre esta no volveremos a cometer
los mismos errores en nuestra historia porvenir y lograremos grandes objetivos
como un solo país con una sola identidad de crecimiento, esa identidad que
rompe con las diferentes culturas y costumbres, una identidad que logra
integrarlas todas para lograr un objetivo mayor, ese objetivo llamado Colombia.
Referencias
Acemoglu, D. & Robinson, J.A. (2012). ¿Por qué
fracasan los países? Los orígenes del poder, la
prosperidad y la pobreza. Barcelona: Grupo
Planeta, pp. 21 – 120.
Germán Mejía Pavony y Michael J. LaRosa (2014). El Conflicto.
En G. &. Mejía Pavony, Historia concisa de Colombia (1810-2013)
(pág. 278). Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.
PORTAFOLIO. (31 de Enero de 2018). ¿Cuánto dinero
recibiría cada colombiano si se pudiera repartir la riqueza del país?
Recuperado el 04 de Febrero de 2018, de PORTAFOLIO:
http://www.portafolio.co/economia/riqueza-en-colombia-2018-segun-el-banco-mundial-513779
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