La
dualidad de la cultura del consumismo.
“Nos
hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y
predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.”
Zygmunt Bauman
El
consumismo se ha presentado en el hombre como una necesidad básica para su
subsistencia, pues mirándolo desde una perspectiva biológica, el hombre debe
consumir agua y alimentos para vivir. Desde una perspectiva social o
filosófica, de este mismo consumismo se transmitió en una concepción de poder,
sin abandonar las teorías darwinianas de la supervivencia del más fuerte, este
poder creo las siguientes concepciones del capitalismo y la propiedad privada,
hasta ser la estructura sociopolítica dominante el mundo actual. A partir de
esos instintos de supervivencia se logró hacer cualquier producto en una
necesidad básica. En la actualidad este modelo que rige al ser humano se ha
puesto en duda, ya que, a pesar de crear una manera de supervivencia para el
hombre, ha provocado un sinfín de consecuencias, que se han ido a lo largo de
los años, los cuales tienen al planeta en complicaciones medioambientales y a
ciertos segmentos de la humanidad en miseria. Para analizar la dualidad del
consumismo de los beneficios y perdidas que este provoca, se generó una pregunta
muy debatible:
¿Hasta qué punto el consumismo es parte de la naturaleza o de la
perdición del hombre?
El consumismo se ha convertido de
una necesidad básica de supervivencia a un valor de poder e integración social,
cuyo objetivo fue crear el significado de añoranza a la vida, esto formó el
complejo sistema que se conoce hoy en día, llamado Economía y la búsqueda de la
felicidad por medio del consumo. Este valor a formado un complejo sistema de supervivencia
e integración humana a costa del desperdicio y gran destrucción al
medioambiente.
El hombre siempre ha tenido
consumido diferentes objetos a lo largo de su evolución para poder sobrevivir,
pues dichos objetos lo ayudaron a adaptarse a su ambiente. No fue hasta la
revolución industrial que el hombre encontró la manera de obtener dichos
objetos de manera más rápida y sencilla, convirtiéndolos en bienes, ya que el
hombre se volvió en participe de un nuevo modelo de vida industrial en donde el
consumir servicios y productos es esencial. Así se crearon bienes en pro de
volver la vida y la supervivencia en situaciones cada vez más sencillas para la
humanidad o para un segmento de la humanidad. Por ejemplo, está la invención
del automóvil y la producción en masa de este bien a partir de la innovación de
Henry Ford de la producción en T (rtve.es, 2014) , dicho producto,
aunque no todo el mundo podía comprarlo, provocó la optimización de los tiempos
de movilización de los hombres y sigue vigente.
La competencia y egoísmo del hombre
ha sido el alimento eterno del consumismo, de acuerdo con las teorías de Thomas
Hobbes, en el Leviatán, donde muestra
el egoísmo y la competencia perpetua de hombre. En el libro de Hobbes se nombra
un contrato social, el cual se encarga de mantener la supervivencia del hombre
y no se intente eliminar entre ellos, acá hay una relación muy interesante con
las teorías de la economía, pues mantiene esa misma supervivencia, generando
que el hombre trabaje para sobrevivir y consumir bienes y servicios llevándolo
a ser superior a otro hombre. Este modelo, hace al hombre seguir en una
perpetua competencia de ser superior, por medio del modelo de demanda y oferta
creando necesidades donde puede sentirse “feliz”. En los años 50 en Estados
Unidos se ve esta gran competencia, las personas con el sentimiento de
posguerra, siempre querían adquirir cada vez más y tener lo último de cada
producto, aspecto que sigue hasta hoy, donde el tener el celular de última
generación generar superioridad sobre otros (rtve.es, 2014) .
El problema del consumismo empieza
cuando ese sentimiento de competencia y de egoísmo combinado con el nuevo
modelo de vida se descontrola. Al intentar obtener cada vez más poder,
representado en dinero, las empresas empezaron a crear productos que tienen
cada vez menos vida útil, volviendo al comprador en un agente adicto a las comprar,
pues se le ha acostumbrado a ello. De esta manera, los empresarios por medio de
la publicidad, para crear necesidades no necesarias; la obsolescencia
programada, la creación de periodo útil para seguir vendiendo; y el crédito, la
manera para volver adicto al hombre a las compras, dominaron las mentes de las
personas creando una cultura o costumbre (rtve.es, 2014) . Repitiendo el
ejemplo, los celulares, objetos con esas tres características, han creado una
gran dependencia por parte de los hombres, tanto que siempre intentan tener el
celular de última tecnología, desconociendo esas características que hay detrás
cuyo fin es solo intentar dominar su voluntad.
Asimismo, el otro gran problema del
consumismo es su producción. La producción de todo bien requiere materia prima
y esta proviene del planeta; y el consumismo masivo ha generado demasiados
residuos que llegan a los mares, ríos y poblaciones más pobres del planeta. La
excesiva demanda y oferta ha hecho que estemos acabando los recursos, pensando
en estos como una materia ilimitada; ha provocado la gran contaminación en el
ambiente, llevando al planeta a un calentamiento global; ha convertido en el
ser humano en un ser cada vez más ingenuo y egoísta, pensando que los problemas
del mundo no lo afectan en ninguna medida; entre muchas otras consecuencias
negativas. Un ejemplo muy claro, es la situación actual del país de Ghana,
donde los países occidentales y “desarrollados” envían todos sus desperdicios
de productos que ha cumplido su vida útil, este acto ha provocado la pérdida de
reservas hídricas, de paisajes y bienestar en el ambiente, asimismo, como la
marginación de un segmento de la sociedad (rtve.es, 2014) . Aunque, las personas gracias a la
intercomunicación global estén cada vez más empoderadas en información, gracias
al Internet y los blogs, la tradición consumista solo ha comenzado a sentir
algún efecto, pues se ha arraigado tanto en las vidas de las personas haciendo
difícil crear un golpe radical que cambie el modelo de vida de la humanidad.
En conclusión, podemos decir que el
consumismo en primera instancia tiene un fin biológico de supervivencia y luego
paso a un fin de interacción social, su importancia se volvió cada vez más
relevante a medida de la producción en masa de muchos productos, cuyo fin
facilitaron la vida de las personas, pero su dominio en el cerebro humano cogió
tal importancia provocando el principio de poder por bienes. Los productores
empezaron a producir bienes que tenían un periodo de vida cada vez más corto,
haciendo a la gente adicta a las compras y afectando de una manera global el
ecosistema y por más de la existencia de grupos de consumidores cuyo fin es
crear consciencia sobre la situación del planeta, la cultura que creó el
consumismo se ha arraigado de una manera muy fuerte en los pensamientos de los
hombres. El consumo es algo necesario para poder seguir evolucionando, pero
debe existir una manera para reducir las producciones en masa y empezar a
pensar más que las decisiones que tomamos también afectan a todos los demás.
Esto también me hace preguntar ¿Es ético crear un producto diseñado para
fallar? ¿Todo puede convertirse en un negocio?
Referencias
rtve.es (Director). (2014). Comprar, tirar, comprar. La
historia secreta de la obsolescencia programada [Motion Picture].
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