viernes, 9 de febrero de 2018

La dualidad de la cultura del consumismo

Alejandro Fonseca Cruz    Universidad del Rosario    Escritura de Ensayos de Opinión     Escrito #3



La dualidad de la cultura del consumismo.

“Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.”
Zygmunt Bauman

            El consumismo se ha presentado en el hombre como una necesidad básica para su subsistencia, pues mirándolo desde una perspectiva biológica, el hombre debe consumir agua y alimentos para vivir. Desde una perspectiva social o filosófica, de este mismo consumismo se transmitió en una concepción de poder, sin abandonar las teorías darwinianas de la supervivencia del más fuerte, este poder creo las siguientes concepciones del capitalismo y la propiedad privada, hasta ser la estructura sociopolítica dominante el mundo actual. A partir de esos instintos de supervivencia se logró hacer cualquier producto en una necesidad básica. En la actualidad este modelo que rige al ser humano se ha puesto en duda, ya que, a pesar de crear una manera de supervivencia para el hombre, ha provocado un sinfín de consecuencias, que se han ido a lo largo de los años, los cuales tienen al planeta en complicaciones medioambientales y a ciertos segmentos de la humanidad en miseria. Para analizar la dualidad del consumismo de los beneficios y perdidas que este provoca, se generó una pregunta muy debatible:

¿Hasta qué punto el consumismo es parte de la naturaleza o de la perdición del hombre?

            El consumismo se ha convertido de una necesidad básica de supervivencia a un valor de poder e integración social, cuyo objetivo fue crear el significado de añoranza a la vida, esto formó el complejo sistema que se conoce hoy en día, llamado Economía y la búsqueda de la felicidad por medio del consumo. Este valor a formado un complejo sistema de supervivencia e integración humana a costa del desperdicio y gran destrucción al medioambiente.

            El hombre siempre ha tenido consumido diferentes objetos a lo largo de su evolución para poder sobrevivir, pues dichos objetos lo ayudaron a adaptarse a su ambiente. No fue hasta la revolución industrial que el hombre encontró la manera de obtener dichos objetos de manera más rápida y sencilla, convirtiéndolos en bienes, ya que el hombre se volvió en participe de un nuevo modelo de vida industrial en donde el consumir servicios y productos es esencial. Así se crearon bienes en pro de volver la vida y la supervivencia en situaciones cada vez más sencillas para la humanidad o para un segmento de la humanidad. Por ejemplo, está la invención del automóvil y la producción en masa de este bien a partir de la innovación de Henry Ford de la producción en T (rtve.es, 2014), dicho producto, aunque no todo el mundo podía comprarlo, provocó la optimización de los tiempos de movilización de los hombres y sigue vigente.

            La competencia y egoísmo del hombre ha sido el alimento eterno del consumismo, de acuerdo con las teorías de Thomas Hobbes, en el Leviatán, donde muestra el egoísmo y la competencia perpetua de hombre. En el libro de Hobbes se nombra un contrato social, el cual se encarga de mantener la supervivencia del hombre y no se intente eliminar entre ellos, acá hay una relación muy interesante con las teorías de la economía, pues mantiene esa misma supervivencia, generando que el hombre trabaje para sobrevivir y consumir bienes y servicios llevándolo a ser superior a otro hombre. Este modelo, hace al hombre seguir en una perpetua competencia de ser superior, por medio del modelo de demanda y oferta creando necesidades donde puede sentirse “feliz”. En los años 50 en Estados Unidos se ve esta gran competencia, las personas con el sentimiento de posguerra, siempre querían adquirir cada vez más y tener lo último de cada producto, aspecto que sigue hasta hoy, donde el tener el celular de última generación generar superioridad sobre otros (rtve.es, 2014).

            El problema del consumismo empieza cuando ese sentimiento de competencia y de egoísmo combinado con el nuevo modelo de vida se descontrola. Al intentar obtener cada vez más poder, representado en dinero, las empresas empezaron a crear productos que tienen cada vez menos vida útil, volviendo al comprador en un agente adicto a las comprar, pues se le ha acostumbrado a ello. De esta manera, los empresarios por medio de la publicidad, para crear necesidades no necesarias; la obsolescencia programada, la creación de periodo útil para seguir vendiendo; y el crédito, la manera para volver adicto al hombre a las compras, dominaron las mentes de las personas creando una cultura o costumbre (rtve.es, 2014). Repitiendo el ejemplo, los celulares, objetos con esas tres características, han creado una gran dependencia por parte de los hombres, tanto que siempre intentan tener el celular de última tecnología, desconociendo esas características que hay detrás cuyo fin es solo intentar dominar su voluntad.

            Asimismo, el otro gran problema del consumismo es su producción. La producción de todo bien requiere materia prima y esta proviene del planeta; y el consumismo masivo ha generado demasiados residuos que llegan a los mares, ríos y poblaciones más pobres del planeta. La excesiva demanda y oferta ha hecho que estemos acabando los recursos, pensando en estos como una materia ilimitada; ha provocado la gran contaminación en el ambiente, llevando al planeta a un calentamiento global; ha convertido en el ser humano en un ser cada vez más ingenuo y egoísta, pensando que los problemas del mundo no lo afectan en ninguna medida; entre muchas otras consecuencias negativas. Un ejemplo muy claro, es la situación actual del país de Ghana, donde los países occidentales y “desarrollados” envían todos sus desperdicios de productos que ha cumplido su vida útil, este acto ha provocado la pérdida de reservas hídricas, de paisajes y bienestar en el ambiente, asimismo, como la marginación de un segmento de la sociedad (rtve.es, 2014). Aunque, las personas gracias a la intercomunicación global estén cada vez más empoderadas en información, gracias al Internet y los blogs, la tradición consumista solo ha comenzado a sentir algún efecto, pues se ha arraigado tanto en las vidas de las personas haciendo difícil crear un golpe radical que cambie el modelo de vida de la humanidad.

            En conclusión, podemos decir que el consumismo en primera instancia tiene un fin biológico de supervivencia y luego paso a un fin de interacción social, su importancia se volvió cada vez más relevante a medida de la producción en masa de muchos productos, cuyo fin facilitaron la vida de las personas, pero su dominio en el cerebro humano cogió tal importancia provocando el principio de poder por bienes. Los productores empezaron a producir bienes que tenían un periodo de vida cada vez más corto, haciendo a la gente adicta a las compras y afectando de una manera global el ecosistema y por más de la existencia de grupos de consumidores cuyo fin es crear consciencia sobre la situación del planeta, la cultura que creó el consumismo se ha arraigado de una manera muy fuerte en los pensamientos de los hombres. El consumo es algo necesario para poder seguir evolucionando, pero debe existir una manera para reducir las producciones en masa y empezar a pensar más que las decisiones que tomamos también afectan a todos los demás. Esto también me hace preguntar ¿Es ético crear un producto diseñado para fallar? ¿Todo puede convertirse en un negocio?

Referencias

rtve.es (Director). (2014). Comprar, tirar, comprar. La historia secreta de la obsolescencia programada [Motion Picture].


domingo, 4 de febrero de 2018

Vendemos lo que somos y somos lo que vendemos

Alejandro Fonseca Cruz    Universidad del Rosario    Escritura de Ensayos de Opinión     Escrito #2


                                            Vendemos lo que somos y somos lo que vendemos.

‘Es la naturaleza la que da la nobleza en la conducta; pero la educación, con todo, enseña las reglas.’  
Anton Chejov

La etiqueta es la manera en como nos mostramos y nos presentamos a las demás personas, si no tenemos esa identidad clara las probabilidades de crecer como persona será casi imposible, pues no tendremos claro qué queremos, de dónde partiremos y cómo llegaremos a nuestras metas. Colombia es uno de esos países sin una identidad clara, pues no hay unidad en esa identidad y esto que otras personas nos pongan etiquetas, la cuales no somos capaces ni conscientes de cómo quitar, ya que no nos conocemos a nosotros mismos. Esa falta de identidad nos lleva a un viaje sin rumbo, sin verdaderas inspiraciones dejando las decisiones importantes de un lado o en las manos de alguien que nos puede perjudicar.  Esto lleva a preguntar:

¿Hasta qué punto los colombianos podremos ser una misma nación con una sola identidad?

            El aprendizaje continuo y la recordación de dicho aprendizaje crea el entendimiento del alma y la identidad de una persona, pues conocer su contexto y su pasado logra generar una persona cada vez más integral. En el caso de Colombia, este ya había perdido su identidad desde antes de su independencia, puesto que el problema estructural y de identidad colombiano parte de una cultura española arraigada por el pueblo a través de los años. Esto generó una gran división social generando una cultura de rivalidad en la misma, pensando solamente en la adquisición de poder y no en una manera de evolución para el país (Mejía y LaRosa, 2014, págs 107-108). El mayor problema de los colombianos es el constante olvido de su historia, no existe una cultura del registro que nos podría hacer conscientes de los cambios y del aprendizaje que nos deja nuestro pasado, haciéndonos perder cada día más nuestra esencia y apego a nuestro país.

Existen ejemplos claros de cómo perdemos nuestra identidad y dejamos que otros la creen sin conocernos. Uno de estos eventos perdidos de nuestra historia, es la llegada de Rafael Núñez al poder, representante del partido conservador y seguidor de la iglesia católica, que realizó la Constitución de 1886, en donde centralizo y catolizó el país dándole el poder a su partido político y a la iglesia excluyendo a otras comunidades de la sociedad; así, se creó un plan de gobierno cuyo objetivo era mantener la gobernanza por encima de todo, repercutiendo en problemas de mercado internacional y de inclusión social (Mejía y LaRosa, 2014, págs 107-108). Este pensamiento egoísta en el manejo del poder crea problemas estructurales en la parte política, social y de relaciones internacionales, en la medida de que no se está viendo el país como un conjunto sino como un negocio para unos pocos.

Esta falta de determinismo por parte del pueblo y la falta de identidad en el mismo dejó que la estructura católica de los españoles se arraigará y generará una sensación de injusticia por parte del pueblo, el cual, por un mal manejo de las instituciones políticas por parte de los dirigentes, provocó la actuación de ciertos segmentos bajo el sistema desorganizado buscando poder e identidad en la sociedad, descentralizando el poder del estado y, por lo tanto, afectando más la estructura e identidad del país. El sentimiento de injusticia, generadó por los ideales católicos, por parte de ciertos segmentos de la población, que no estaban convencidos del poder del estado, generó eventos como la Guerra de los Supremos, la Guerra de los mil días, el Bogotazo, el surgimiento de las guerrillas, el narcotráfico, la etiqueta de Colombia en los 90’ y continua actualmente, y así sucesivamente (Mejía y LaRosa, 2014, págs 105-120), muchos eventos olvidados por los colombianos. Estos conflictos que llevaron a más desestabilidad estatal surgen por ese pensamiento de exclusión de la iglesia católica, influyendo de muchas maneras negativas, como se desenvuelve el estado con su pueblo y el pueblo con el estado, perdiendo cada vez más esa identidad. 

Entonces, qué se espera de una nación que no tiene sentido de pertenencia, identidad y metas claras para el futuro. La falta de conocimiento de la historia colombiana provocado la baja importancia de plantearse de hacia donde y cómo se llevará al país, pero este no es el único problema que tiene el país, la carencia de integración social y económica del país, parte del poco interés de los dirigentes para llevarlo a ser prospero, pues crean políticas incorrectas y estrategias ineficientes perjudicando cada vez más el bienestar país; esto genera un empobrecimiento mayor en el pueblo y un enriquecimiento en la élite (Acemoglu, 2012). Esto conlleva a que no sólo la riqueza este acumulada en unas pocas manos, pues si pudiéramos distribuir esta cada colombiano tendría 129.289 dólares (367,6 millones de pesos) (PORTAFOLIO, 2018), sino a que el pueblo no tenga poder político y provoca la perdida de oportunidades de los colombianos para ser alguien conocido, el cual pueda hacer cambios y poder generar una etiqueta positiva para el país y el mundo; ya que la etiqueta de los colombianos por parte del mundoes el de no poder lograr generar ideas y conocimientos relevantes para la humanidad.   

De este modo, los colombianos necesitan las agallas de derrocar la élite del país, para así poder llevar a la creación de una nueva sociedad, donde se garantice la seguridad, los derechos y las oportunidades de crecimiento. Así pues, los colombianos lograrán tener una etiqueta respetable y admirada internacionalmente, ser un ejemplo a seguir por nuestros valores, persistencia y cambio; pues no es solo lo que tenemos en la cabeza sino como lo hacemos para que sea realidad, si entendemos nuestra historia y reflexionamos sobre esta no volveremos a cometer los mismos errores en nuestra historia porvenir y lograremos grandes objetivos como un solo país con una sola identidad de crecimiento, esa identidad que rompe con las diferentes culturas y costumbres, una identidad que logra integrarlas todas para lograr un objetivo mayor, ese objetivo llamado Colombia.

Referencias
Acemoglu, D. & Robinson, J.A. (2012). ¿Por qué fracasan los países? Los orígenes del poder, la
 prosperidad y la pobreza. Barcelona: Grupo Planeta, pp. 21 – 120.
Germán Mejía Pavony y Michael J. LaRosa (2014). El Conflicto. En G. &. Mejía Pavony, Historia concisa de Colombia (1810-2013) (pág. 278). Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.

PORTAFOLIO. (31 de Enero de 2018). ¿Cuánto dinero recibiría cada colombiano si se pudiera repartir la riqueza del país? Recuperado el 04 de Febrero de 2018, de PORTAFOLIO: http://www.portafolio.co/economia/riqueza-en-colombia-2018-segun-el-banco-mundial-513779