lunes, 23 de abril de 2018

El Homopatience, la evolución o la perdición, la meta del futuro.

El Homopatience, la evolución o la perdición, la meta del futuro.

“Nunca debes esperar el momento, debes crearlo. Solamente tu tienes el poder de que las cosas se creen. El esperar no es un sinónimo de paciencia sino de pereza; la paciencia es la habilidad de construir algo a largo plazo. No dejes esperando a tu vida, simplemente vívela”
 Alejandro Fonseca

Como hablé en mi anterior texto El Homopatience, los jóvenes han perdido la capacidad de tener paciencia, pues no tienen la disciplina para llegar a realizar grandes metas, a partir de pequeños detalles y esfuerzos que llevan a la trascendencia de las personas. También se habló del ejemplo del experimento del Masmelo, elaborado por el psicólogo austriaco Walter Mischel de la Universidad de Stanford en 1972, en donde se ponía a prueba la paciencia de los niños y con los datos recolectados, hacían un seguimiento en la vida de estos niños para determinar su éxito, artículo obtenido de El Espectador. Al final se planteo que las personas no se nacen sino se hacen, pero lo que sí se puede determinar es que una persona que no es inspirada o guiada para llevar a cabo una meta única en su vida nunca podrá ser un Homopatience.

 Sabiendo que los jóvenes necesitan de dicha inspiración para que puedan plantearse metas y alcanzarlas, se pregunta: ¿de qué manera las instituciones académicas replantearán la estructura educativa, promoviendo esas cualidades que necesitas los jóvenes?

El gran problema de la educación occidental tradicional es el modelo industrial utilizado, pues se enfoca en dar una misma manera de aprendizaje a personas y contextos totalmente diferentes, sin lograr que la gran mayoría de las personas realmente aprendan y se desarrollen. Este tipo de educación se ha esparcido por el mundo por la supuesta necesidad de hacer progresar y mejorar los países; sin embargo, a costa de ello se ha perdido sabiduría ancestral de comunidades y tribus indígenas en todo el mundo, por el hecho de ‘modernizar’ esos lugares. En la Figura 1, se pueden ver varios problemas que trae la educación industrial en contraposición a la agrícola.  

    
 (Figura 1)

En Colombia existe una gran perdida de conocimientos por la implementación del modelo industrial, haciendo además que los jóvenes no tengan interés en aprender o ir a tomar clases, pues más que sentirse en un lugar para su crecimiento están en un lugar que restringe sus verdaderas capacidades. Además, el objetivo principal de ir a estudiar en un colegio colombiano es el sacar una buena calificación en las Pruebas Saber 11 para entrar a una buena universidad y luego ser un empleado más con salarios de miseria. De hecho, la revista Semana en un artículo mostró:

Los colegios no están trabajando con los jóvenes en orientación profesional para que estudiantes y padres de familia conozcan la oferta educativa y los costos de la educación post media, las posibilidades de emprendimiento, los retos de formación o las perspectivas del mercado laboral. En este sentido, los colegios deberían preguntarse cuántos jóvenes no acceden a la educación superior por falta de información o de motivación, y por qué una parte de los que acceden terminan desertando en los 2 primeros semestres. (Martínez, 2016)

 Los jóvenes no ven interés en ser esclavos de un sistema, quieren libertad, pero al no ser bien guiados pueden terminar en alternativas como el crimen o grupos al margen de la ley. El modelo que domina la educación está creando maquinas necesarias en el mercado laboral y no sujetos íntegros que puedan hacer una diferencia en el mundo.

 También existen nuevos modelos de educación que utilizan países desarrollados, que se encargan en crear individuos analíticos y emprendedores, a partir de una competencia sana sin crear puestos, pues comprenden que cada estudiante tiene unas competencias muy desarrolladas y otras por desarrollar. Es por eso que este modelo tiene un sistema de evaluación que evita los números, pues al utilizar números genera una competencia desalentadora alumnos, por ello, “no se realizan exámenes ni se otorgan calificaciones hasta que los niños alcanzan quinto grado con 11 años” (Universia España, 2018). Esto hace que los estudiantes más que pensar en una nota o calificación, realmente aprenden a aprender, es decir, que se divierten descubriendo nuevas cosas sin recibir un premio o castigo a cambio.

Asimismo, este modelo realmente logra que un niño o joven pueda convertirse en un Homopatience, al no tener la prisa o la pereza de analizar y descubrir, se convierte en un individuo que se divierte en el proceso de aprendizaje, haciendo que se vuelva autónomo y autodidáctico. Al disfrutar dicho proceso, estos individuos son capaces de ser consistentes en sus metas, logrando lo que se cumplen y yendo más allá de las expectativas, sin realmente esperar algo de retribución.


Referencias


Finkel, M. “¿El sistema educativo es un sistema industrial?” en

Fonseca Cruz, A. (30 de marzo de 2017). El Homopatience. Recuperado el 23 de abril de 2018. De
 Blogspot: http://alejandrofonsecacruz.blogspot.com.co/2017/03/semana-9.html

MARTÍNEZ, Á. P. (05 de Agosto de 2016). El fracaso de la educación media en Colombia. Recuperado el 23 de Abril de 2018, de Dinero: https://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/el-fracaso-de-la-educacion-media-en-colombia-por-andres-perez/226546
OCCINANCE, Consultoría estratégica. “Industria educativa”,

Redacción Vivir. (6 de Diciembre de 2013). ¿Quién resiste la tentación de un masmelo? Obtenido de El Espectador: http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/quien-resiste-tentacion-de-un-masmelo-articulo-462735
Robinson, K. (2011) Video: ¡A iniciar la revolución del aprendizaje!, disponible

Universia España. (2018). ESTUDIAR EN FINLANDIA. Recuperado el 23 de Marzo de 2018, de Universia España: http://www.universia.es/estudiar-extranjero/finlandia/sistema-educativo/estructura-sistema-educativo/147v




lunes, 16 de abril de 2018

La enfermedad del miedo y la cura de colaborar.


La enfermedad del miedo y la cura de colaborar.

“Tomar un nuevo paso, decir una nueva palabra, es lo que la gente teme más.” – Dostoyevsky

̶ Lee este texto escuchando esta canción https://www.youtube.com/watch?v=KisHhIRihMY ̶

Puedo decir que temo al pensar mi futuro, tu futuro y el futuro de nuestro contexto; miedo de lo que viene para nuestros países, mares, montañas, ríos y toda la naturaleza que nos rodea. El miedo es una gran barrera para crear cambios positivos en el entorno, el hombre tiene terror a los cambios que no puede prever y son repentinos. El ser humano se ha convertido en un ser de costumbre, se expresa de la misma manera y tienen ciertas maneras de vestir, lo ajeno a ellos lo ven o irresistible o perturbador. Del miedo nace la envidia, un virus que se esparce cuando no existe una inteligencia emocional y de esta envidia nace el odio. En Colombia ha habido un gran contagio de miedo desde hace años, desde antes del Frente Nacional, el cual ha creado capaz, como una “cebolla”, arraigando un gran miedo de generación en generación hasta convertirlo en una gran capa de odio. Esa misma pandemia la podemos ver internacionalmente en los conflictos como Siria y en los barrios marginales de la gran mayoría de ciudades, sin importar si son países ‘desarrollados’ o ‘en vía de desarrollo’, la verdad dudo mucho en ser una especie con racionalidad, por eso me pregunto:

¿Hasta qué punto el ser humano se dejará regir por un miedo sin sentido, sin permitir el progreso para toda nuestra especie?

            Soy un sujeto común y corriente como el resto de las personas, tengo problemas y aspiraciones; obligaciones y motivaciones; soy un individuo desconocido como la mayoría de los ciudadanos y sujetos de mi barrio; y como los demás soy alguien que le molesta el Transmilenio o Sitp, la basura, la contaminación y tiene miedo del futuro pues es incierto. Quisiera tener seguridad de lo que pasará, pero tengo miedo de lo nuevo y estoy molesto por lo que hay para un ciudadano como yo, sin seguridad ese miedo lo transmito y otras personas lo atrapan y así sucesivamente, a este contagio lo comprendo como economía y política, algo que se contagia sea por medios de comunicación masiva o por voz a voz.

            La economía y la política es el nombre ‘científico’ de esta enfermedad del miedo. El mundo ahora vive en función del miedo, a no tener para pagar las deudas, a no tener dinero para comprar algo, a no poder tener trabajo, a no poder pensionarse, a no poder vivir, a no tener para pagar la Universidad, a no saber que vendrá para el país, no saber si tendré que cerrar mi empresa, hay cantidad de miedos en nuestras vidas que no nos dejan desarrollarnos como personas, nos limitan para no poder tener una vida digna. Este modelo de vida que tenemos, y habló por parte de Colombia y pueden refutarme esto, tiene viviendo a sus habitantes en una gran miseria, pues vemos que no existe una verdadera integración política y económica que nos ayudaría a vivir con esta enfermedad, pues si nuestros gobernantes nos dieran la vacuna para dicha enfermedad mejoraríamos nuestro sistema inmune, adaptándonos, pero ¿cuáles son esas vacunas? Pues primero necesitamos educación de calidad, para entender nuestro contexto y crearnos criterios; también, es necesario el apoyo del gobierno para disminuir la desigualdad; es necesario garantizar los derechos básicos como el agua, electricidad, salud, vivienda de calidad, entre otras cosas; y que los gobernantes aprendan a cumplir sus palabras sin acatar al miedo o la violencia.

            Tengo miedo por Colombia, mi país, el lugar donde nací y que de alguna manera me ha brindado varias oportunidades para crecer, sin tener seguridad que pueda seguir teniendo dichos beneficios y ahora sé que, así como yo tengo miedo acá, hay personas que tienen aún más miedo en Siria o el Venezuela, en cualquier parte del mundo. Ese miedo no nos deja vivir en paz y eso nos causa gran cantidad de problemas biológicos, psicológicos y sociales; causa muertes sin sentido y odios inexplicables; y lo peor es que destruye nuestros sueños y aspiraciones, volviéndonos en un derrotado de esta enfermedad llamada miedo. ¿qué podemos hacer? Unirnos, reflexionar y pensar como un gran equipo, una gran especie, la cual tiene una gran responsabilidad tanto consigo como para su planeta. No tengamos miedo a las nuevas cosas, ya estamos hartos de lo mismo, del mismo sufrimiento y las mismas reglas; del mismo sistema y mismos gobernantes; unámonos para cambiar las reglas del juego, para crear un nuevo juego donde todos podamos ganar, sin dejar a nadie atrás. Pensemos en equipo, como una gran mente dejando los miedos económicos a un lado y más bien colaborando con la persona que tengo al lado mío. Olvidémonos un momento de nuestros propios intereses y veamos que realmente vale la pena tener nuestro interés; dejemos a un lado el dinero y pensemos en la riqueza de nuestra naturaleza; y lo más importante que te digo nos solo pensar y reflexionar, tú debes empezar a construir humanidad y para ello lo más importante es ¡¡¡ACTUAR!!!

lunes, 9 de abril de 2018

La mayor ganancia es la Solidaridad Colectiva.


La mayor ganancia es la Solidaridad Colectiva.
“Los hombres son ricos sólo en medida de lo que dan. El que da un gran servicio recibe una gran recompensa.” Elbert Hubbard

Colombia es un país dominado por las familias más adineradas y las multinacionales, cuyo objetivo ha sido crear la mayor cantidad de ganancias en cortos tiempos, tienen un pensamiento neoclásico de la economía, el poder sacar la mayor cantidad de ganancias optimizando o, de una mejor manera, exprimiendo los recursos de un mercado. Ahora más que nunca, el mundo ha aprendido que el exprimir hasta no dejar nada de un recurso es perjudicial para nuestro ecosistema y por tanto a nosotros mismos, tenemos y podemos ser una raza con entendimiento nuestro contexto y aprender a observar la gran correlacionado de todo, enseñándonos a entender la perdida de una especie animal, un río, un bosque u otro espacio no es solo la pérdida del planeta, sino una perdida personal y nos afecta uno de nosotros. El pensamiento del símbolo $ es la razón del desvanecimiento de nuestro futuro y el de todos. Así que les pregunto a las Multinacionales y a los políticos cuyo fin es vender nuestro país por algo tan insignificante como el dinero:

 ¿Hasta qué punto van a entender que su falta de solidaridad no está produciendo ganancias sino perdidas para todos nosotros, incluyéndolos?

Muchos colombianos nos quejamos de que los mismos políticos sean los que nos gobiernan, las mismas familias; de la inequidad en la distribución del dinero, salud y muchos derechos que necesitan los habitantes; y de que no progresemos en el país. Mientras muchas personas están ya pensando en el mundial y llenando el álbum Panini, se han desconcentrado de lo urgente del país, las elecciones presidenciales, pues son esenciales para crear y prever el futuro del país. Los colombianos debemos dejar de ser tan ingenuos, debemos ser analíticos y autocríticos, para evitar que nos metan gato por liebre y así hacer valer nuestros derechos ciudadanos y ambientales.

Cuándo será que los colombianos nos uniremos no solo para celebrar un partido o los reinados, cuándo podremos realmente luchar para celebrar lo realmente grande, el cambio y la democracia. Cuándo podremos celebrar que le ponemos tate quieto a las multinacionales que matan nuestra tierra y roban nuestra riqueza. Cuándo veremos en la prisión a las personas que nos roban y nos matan de frente, pues nuestra falta de acción y determinismo por nuestro país a negado que suceda dichas situaciones. Somos un país de costumbres y nos hemos acostumbrado a ser esclavos de las mismas familias durante décadas, familias irracionales y narcisistas, que no han hecho más que exprimir a su ‘pueblo’ y cegarlos, atarles las manos para que no puedan rebelarse ante ellos.

Se que soy un ciudadano joven, pero eso no limita lo que veo a mi alrededor, veo que somos sumisos y poco responsables con nuestro país. Si fuéramos más analíticos de nuestro entorno y propusiéramos cosas nuevas para mejorar dicho entorno, lograríamos cambiar nuestro país de la noche a la mañana. Algo que me parece irónico es escuchar a personas decir “votar no sirve para nada, siempre suben los mismos” y por más de que no vaya a votar veo que apoyan a las personas culpables de tener el país como está, los colombianos debemos ser menos folclóricos y más ciudadanos, nos dejamos llevar por emociones y no razonamos lo que nos entra a la mente.

Esto me hace preguntar ¿Qué ánimos hay para una persona joven y analítica para seguir en un país realmente se entierra cada vez más cuando intenta progresar? Por mi parte, yo quiero seguir en mi país, ser alguien en él, cambiar las cosas para bien, pero ¿será que si somos mayoría? Tengo miedo de lo que viene para Colombia, un país muy desunido y necio; incapaz de ver las cosas como son; y lleno de odio e ignorancia. Somos tan tercos que creémos que tenemos recursos ilimitados y nos dejamos elogiar cuando nos dicen que tenemos el país con la segunda mayor diversidad en el mundo, pero no sabemos cuidarla y nuestras acciones maltratan y dañan dicha diversidad.

Llamo a las nuevas generaciones a no ser ignorantes de la situación y potencial que tiene el país, que quiten la pena al intentar ayudar en algo que no hacen los demás, a intentar aportar a la sociedad. Ser diferente de los demás es lo que hace que una persona sea auténtica y exitosa en el mundo; no ser más masa ignorante sino ser masa intelectual y responsable que quiere tener un país digno y unido, capaz de bajarse un gobierno si es necesario y entender nuestra gran conexión con todos nuestros hermanos y la tierra; entender que nuestras acciones afectan a todos y por eso debemos ser responsables de ello. Todos somos hermanos de esta gran casa, esta imperfecta Colombia, este país único.

domingo, 1 de abril de 2018

Colombia un país ‘Verde’.

Colombia un país ‘Verde’.

“Lo peor que le puede pasar a Colombia es que siga encontrando petróleo”: Michael Porter

            Colombia está pasando por una metamorfosis, en donde puede lograr un verdadero cambio o morir y comenzar el mismo proceso que ha intentado hacer desde hace mucho tiempo, ese proceso de progresar. Cada cuatro años Colombia puede estar en el momento de cambio de evolución, pero siempre ha existido un malestar que no ha dejado a las personas votar o cambiar el país a partir de sueños y aspiraciones. Nuestra ‘tierrita’ tiene toda la capacidad de ser una potencia mundial si nosotros sus ciudadanos, sus habitantes, fuéramos conscientes del poder y responsabilidad sobre nuestro territorio. Desde antes de nuestra independencia, nuestros gobernantes han hecho que dudemos de nuestras capacidades y criterios, para así gobernar a su antojo sin ninguna oposición. Hoy en día, esta situación sigue pasando, los gobernantes nos crean velos de odio y miedo, los cuales no dejan que actuemos con autonomía e inspiración; hechos que hacen que nuestro país este siendo vendido al ‘mejor postor’, mientras unos pocos se enriquecen y se empoderan cada vez más de dicha situación.

            Es algo real que a Colombia todo llega algo tarde, desde tendencias tecnológicas hasta modelos de gobernanza. Desde el 2015 los colombianos nos hemos empoderado cada vez más en el ámbito de la información y la tecnología, al crecer en un 50% el uso de teléfonos inteligentes (TECNÓSFERA, 2017) haciendo que las tendencias lleguen un poco más rápido; sin embargo, este empoderamiento se a convertido en un arma de doble filo, donde el colombiano ahora tiene más acercamiento a la información y a la desinformación. En nuestra cultura existe una carencia en los hábitos de lectura, pues no investigamos o leemos a fondo sobre un tema y nos creemos cualquier cosa que suene convincente.

            Esta es una realidad que tiene distraída la mente de los colombianos en lo verdaderamente importante, en la situación y crecimiento de nuestro país. Por ejemplo, nos dicen “el país está marchando correctamente”, pero ¿realmente lo está?, nos creemos lo primero que nos muestran o intentan distraernos con el Fútbol, que es el ‘opio del pueblo’, para que no escudriñemos más allá y veamos la realidad del asunto. Nos han metido en la cabeza que la prosperidad la dan los commodities pues es el dinero más rápido de conseguir a menor esfuerzo, antes la economía se basaba en este concepto de producir más a menores costos, pero ¿es realmente eficiente a largo plazo? El mismísimo Michael Porter ha dicho que “No se puede tener prosperidad económica sólo hablando de economía. Debe haber progreso social si se quiere tener prosperidad. Tampoco se puede dejar de lado la inversión y un sistema económico viable. No es fácil juntar estos dos aspectos, lo social y lo económico.” (Portafolio, 2011). La economía debe ser algo integral y se vuelve cada vez más compleja a medida que vamos avanzando.

Colombia no puede ir tres pasos atrás de este proceso, debe ir punteando en esta evolución, pues tenemos todos los recursos para hacerlo y una gran fuerza emprendedora. Debemos tener un pensamiento sinérgico, al aprender de nuestro pasado y reconciliarnos con nosotros mismo, nuestra Colombia va a poder ver sin ojos de miedo y odio, llevándonos a un mejor futuro. Una de las noticias más fuertes que ha tenido nuestro país estos días ha sido El derrame de crudo en Barrancabermeja donde se han afectado más de 1200 animales y 2000 familias, sin contar las repercusiones en el medioambiente (El Tiempo, 2018) y el aval que le dieron al Fracking, una técnica de fracturación hidráulica para aumentar la extracción de crudo y gas del subsuelo, el cual es considerado una de las técnicas más contaminantes y terminales para el medio ambiente.

Nuestro país es reconocido por ser uno de los países con mayor diversidad en fauna y flora del mundo. De hecho, desde 1991 Colombia fue calificada como un emporio de la fauna y flora del país:

La preservación ecológica de Colombia dejó de ser un asunto doméstico y adquirió relevancia mundial, al conocerse el informe de la organización Conservación Internacional (CI) que incluye al país entre las doce naciones del mundo declaradas santuarios naturales por su amplia diversidad de especies animales y vegetales. El récord constituye una carta valiosa del país en el marco de las discusiones que preparan la Cumbre Mundial de Desarrollo y Medio Ambiente el año entrante en Brasil. Allí se negociarán a nivel global, las políticas y recursos financieros destinados a la preservación de la vida en el planeta. (El Tiempo, 1991).

            Esto dice mucho de nuestro país, pero seguramente los colombianos somos ajenos a estos eventos; cada año se descubren nuevas especies en Colombia, sin embargo, también perdemos especies en ese mismo tiempo. Tenemos que volvernos más solidarios con nuestra tierra y nuestra riqueza. Las tendencias han hablado, la riqueza ya no es quien tenga más petróleo, sino quien tiene mayores recursos ambientales y ojalá sepa cómo utilizarlos, de la manera que no afecte al país en un futuro. Nosotros somos Colombia, rompan sus ideologías pendejas y unámonos para que prosperemos, protejamos nuestro medioambiente, pues sin el nunca podremos realmente sobrevivir en este país y en este planeta. Debemos tener una relación recíproca en donde la naturaleza y el hombre puedan convivir honrada y sanamente.

Referencias

El Tiempo. (25 de Febrero de 1991). COLOMBIA, CALIFICADA COMO UN EMPORIO DE FAUNA Y FLORA MUNDIALES. Recuperado el 01 de Abril de 2018, de El Tiempo: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-31617

El Tiempo. (2018, marzo 24). Ya son 22 días sin poder frenar derrame de crudo en Barrancabermeja. Retrieved Abril 01, 2018, from EL TIEMPO: http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/derrame-de-crudo-en-barrancabermeja-197648

Portafolio. (18 de Febrero de 2011). ‘Lo peor que le puede pasar a Colombia es que siga encontrando petróleo’: Michael Porter. Recuperado el 01 de Abril de 2018, de Portafolio: http://m.portafolio.co/economia/finanzas/peor-le-pasar-colombia-siga-encontrando-petroleo-michael-porter-128210


TECNÓSFERA. (17 de Mayo de 2017). El uso de teléfonos inteligentes aumentó 50 % en Colombia en 2016. Recuperado el 1 de Abril de 2018, de El Tiempo: http://www.eltiempo.com/tecnosfera/novedades-tecnologia/en-50-por-ciento-crecio-el-uso-de-telefonos-inteligentes-en-colombia-89060